Cuánto pagan por el oro: precio por gramo según los quilates
Lo que te ofrecen no es lo que vale el oro. Cómo calcular tú mismo el valor de tus piezas con dos datos, y qué porcentaje de eso puedes esperar.
Lo que te van a pagar no es lo que vale el oro
Es la primera confusión, y de ella salen casi todas las decepciones. Cuando lees que «el oro está a X euros el gramo», ese precio es la cotización internacional del oro puro. Tus joyas no son oro puro y el establecimiento no puede pagarte el 100 %, porque tiene que fundir, afinar, asumir el riesgo del precio y ganar algo.
Con eso claro, la pregunta útil deja de ser «¿cuánto vale el oro?» y pasa a ser «¿qué porcentaje de su valor me están ofreciendo?». Y esa sí se puede calcular.
Primero: cuántos quilates tienen tus piezas
Los quilates dicen cuánto oro puro lleva la aleación sobre 24 partes. Van marcados en la propia joya —en el cierre de una cadena, en el interior de un aro, en el reverso de un colgante— con un número de tres cifras:
| Marca | Quilates | Oro puro | Dónde se ve |
|---|---|---|---|
| 999 | 24 quilates | 99,9 % | Lingotes y monedas de inversión |
| 750 | 18 quilates | 75 % | La joyería más habitual en España |
| 585 | 14 quilates | 58,5 % | Frecuente en piezas importadas |
| 375 | 9 quilates | 37,5 % | Bisutería fina y piezas económicas |
Si no encuentras la marca, no des por hecho que no es oro: se borran con los años. Antes de descartar una pieza, léete cómo saber si una joya es de oro auténtico.
Segundo: cuánto pesan
En gramos, y sin las piedras. Una báscula de cocina de precisión te sirve para hacerte una idea; la buena es la del establecimiento, que debe estar homologada. Si una joya lleva piedras, ten en cuenta que su peso no se paga como oro: un anillo con una piedra grande pesa bastante más de lo que vale en metal.
Tercero: haz la cuenta
La fórmula es sencilla:
Valor del metal = gramos × (quilates ÷ 24) × precio del gramo de oro puro
Un ejemplo. Una cadena de 18 quilates que pesa 10 gramos contiene 7,5 gramos de oro puro (10 × 18 ÷ 24). Si el gramo de oro puro está a 60 €, el metal de esa cadena vale 450 €. Lo que te ofrezcan será un porcentaje de esos 450 €, no los 450 €.
Para no hacerlo a mano, la calculadora de oro lo resuelve introduciendo peso y quilates. Y el precio del gramo del día lo tienes en la página de precio del oro de tu ciudad, dentro del directorio.
Entonces, ¿qué porcentaje es normal?
Aquí hay que ser honesto: no existe una cifra oficial, y varía mucho según el establecimiento, la cantidad que lleves y el momento. Lo que sí puedes hacer es usar tu propio cálculo como vara de medir. Si conoces el valor del metal y comparas dos o tres ofertas sobre esa misma base, enseguida ves cuál se queda corta.
Por eso el orden importa: primero calculas, después pides tasación. Al revés, no tienes con qué comparar.
Cosas que cambian el precio y conviene saber
- La cantidad. Muchos establecimientos mejoran el porcentaje a partir de cierto peso, porque el coste de procesar es el mismo para poco que para mucho.
- El estado de la pieza no importa. Si va a fundirse, da igual que esté rota, doblada o sin brillo. No pierdas tiempo limpiándola.
- Las piedras casi nunca se pagan. Salvo que sean de tamaño y calidad notables, se descuentan del peso y se devuelven o se desechan.
- Hay piezas que valen más enteras. Una joya de firma, una moneda de colección o una pieza con antigüedad puede valer bastante más que su oro. Si sospechas que es el caso, que la vea alguien que tase joyería, no solo metal.
- El día importa. El oro se mueve a diario. Si no tienes prisa, mirar la cotización unos días antes de decidir cuesta poco.
Y la plata, ¿cómo va?
Igual en el método y muy distinta en las cifras: el gramo de plata vale una fracción del de oro, así que las diferencias entre establecimientos se notan menos en euros pero más en porcentaje. Lo contamos en compra de plata.
Lo que hay que llevarse de aquí
Calcula antes de ir. Peso, quilates y precio del día son los tres únicos datos que necesitas, y los tres están a tu alcance en cinco minutos. Con esa cifra en la cabeza, entras a la tasación sabiendo si te están ofreciendo algo razonable, que es exactamente la posición en la que no está la mayoría de la gente.
Empieza por la calculadora y luego busca dónde vender en tu ciudad.